EL BEATO PADRE MIGUEL SOPOĆKO (1888-1975)

 En la misión de Sor Faustina, la Divina Providencia tenía preparado un papel especial para su confesor y director espiritual, el Padre Miguel Sopoćko. En  los años 1933-1936, durante la estancia de Sor Faustina en Vilna, fue una ayuda insustituible para ella en el discernimiento de sus vivencias interiores y de las revelaciones que recibía. Bajo su petición que ella escribió́ el «Diario», que es un documento de mística católica de valor excepcional. El Diario también muestra la santidad de la vida sacerdotal del P. Miguel Sopoćko y la contribución de su trabajo al cumplimiento de las demandas del Señor Jesús.

«Es un sacerdote según mi Corazón. Me agradan sus esfuerzos. (...) Por medio de él, me ha complacido propagar el culto a mi miseri-cordia» (Diario, 1256).

«Su mente está unida estrechamentente a Mí; así que, quédate tranquila por mi  obra, no le permitiré equivocarse y tú no hagas nada sin su permiso» (Diario, 1408).




En Vilnius, gracias a los denodados esfuerzos del P. Sopoćko, la primera imagen de Jesús Misericordioso fue pintada y expuesta a la veneración pública, también propagar la Coronilla de la Divina Misericordia, inició los primeros esfuerzos para establecer la Fiesta de la Misericordia y fundó una nueva congregación religiosa. Desde entonces, las obras comunes, pagadas comla sus oraciones y sufrimientos, irradiar por todo el mundo.

«Viendo la dedicación y el empeño del P. Dr. Sopoćko en este asunto, admiraba en él su paciencia y su humildad; todo esto costó no solo mucho empeño y varios disgustos, sino también mucho dinero, y todo lo subven-cionaba el P. Dr. Sopoćko. Veo que la providencia Divina lo habı́a preparado para cumplir esta obra de la misericordia antes de que yo se lo pidiera a Dios. Oh, qué misteriosos son tus caminos, Dios, y felices las almas que siguen la voz de tu gracia» (Diario, 422).

«Oh Jesús mío, Tú ves cuánta gratitud tengo para el Padre Sopoćko que ha hecho avanzar tanto tu obra. Esta alma tan humilde supo resistir todas las tormentas y no se desanimó por las contrariedades, sino que ha contestado fielmente a la llamada de Dios» (Diario, 1586).

«Mientras hablaba con el director de mi alma, vi interiormente su alma en un gran sufrimiento, con tanto tormento, que son pocas las almas a las que Dios prueba con este fuego. Este sufrimiento se debe a esta obra. Llegará un momento en que esta obra que Dios recomienda tanto, parecerá ser completamente destruida, y de repente Dios intervendrá con gran fuerza para que se vea su veracidad. Esta obra producirá un nuevo esplendor para la Iglesia, a pesar de estar en ella desde hace mucho tiempo. Nadie pue-de negar que Dios sea infinitamente misericordioso; Él desea que todos lo sepan; antes de volver como Juez, desea que las almas lo conozcan como Rey de Misericordia.

Cuando venga este triunfo, nosotros estaremos ya en la nueva vida, en la que no hay sufrimientos, pero antes tu alma será saturada de amargura al ver la destrucción de tus esfuerzos. Sin embargo, esta destrucción es solo aparente, ya que Dios no cambia lo que ha decidido  una vez. Pero aunque la destrucción será aparente, el sufrimiento será real. ¿Cuándo sucederá esto? No lo sé; ¿cuánto tiempo durará? No lo sé» (Diario, 378).

«Jesús, después de todo, esta obra es tuya, pues ¿por qué te portas con él de tal modo que parece que se la dificultes, mientras exiges que la lleve adelante? Escribe que día y noche mi mirada descansa sobre él y permito estas contrariedades para multiplicar sus méritos. Yo no recompenso por el resultado positivo sino por la paciencia y el trabajo emprendido por Mí» (Diario, 86).

«Jesús me ha dado a conocer cómo todo depende de su voluntad, dándome una profunda serenidad respecto a toda esta obra. Escucha, hija Mía, aunque todas las obras que surgen por mi voluntad están expuestas a grandes sufrimientos, sin embargo considera si alguna de ellas estuvo expuesta a mayores dificultades que la obra directamente Mía: la obra de la Redención. No debes preocuparte demasiado por las contrariedades. El mundo no es tan fuerte como parece, su fuerza es estrictamente limitada» (Diario, 1643).

Veo al Padre Sopoćko, cuánto su mente está ocupada y trabaja por la causa de Dios ante los dignatarios de la Iglesia para presentar los deseos divinos. (…) No he encontrado igual fidelidad a Dios que aqella por la cual se distingue esta alma (Diario 1390).



          

 En sus más de doscientas obras científicas publicadas, numerosas publicaciones de prensa y conferencias, el Padre Miguel Sopoćko proporcionó fundamentos  teológicos  para las nuevas formas de culto a la Divina Misericordia, que difundió con celo mediante la evangelización y las actividades sociales. Para la primera comunidad de hermanas, que se convirtió en el comienzo de la Congregación de las Hermanas de Jesús Miseri-cordioso, escribió cartas de formación y luego redactó las constituciones de acuerdo con los pensamientos y propuestas de Sor Faustina. Compuso  y  publicó oraciones a la Divina Misericordia a partir de los textos de Sor Faustina, con quien permaneció en contacto hasta el final de su vida. Después de la muerte de Sor Faustina, llevó a cabo consecuentemente las tareas indicadas en sus apariciones.

Fragmentos de las Memorias del P. Miguel Sopoćko:

«Hay algunas verdades de nuestra santa fe que supuestamente se conocen y a menudo se recuerda, pero no se entienden bien o no se vive según ellas. Así pasaba conmigo en lo que se refiere a la verdad sobre la Divina Misericordia. Tantas veces he pensado en esta verdad, meditándola, especialmente durante los retiros; tantas veces he hablado de ella en los sermones y repetía en las oraciones litúrgicas, pero no profundizaba en su contenido ni en la importancia que tiene para la vida espiritual; sobre todo, no entendía, el significado de esta verdad con que la misericordia de Dios fuera el mayor atributo del Creador, Redentor y Santificador. Esto era así hasta que apareció en mi vida un alma santa y simple, estrechamente unida a Dios, que por inspiración de Dios me lo dijo y motivó a realizar estudios sobre esta cuestión, a investigar y reflexionar sobre este tema. Esta alma era la difunta Sor Faustina (Helena) Kowalska de la Congregación las de las Hermanas de la Madre de Dios de la Misericordia.

(…) Al principio no sabía muy bien de qué se trataba; escuchaba, desconfiaba, meditaba, examinaba, pedía consejo a otros; solo al cabo de unos años entendí la trascendencia de esa obra, la grandeza de la idea, y yo mismo me convencí de la eficacia de ese gran culto vivificador, que en realidad es antiguo, aunque olvidado en nuestro tiempo, y exige renovación».



ORACIÓN PARA PEDIR GRACIAS
POR INTERCESIÓN DEL BEATO MIGUEL SOPOĆKO


Señor Misericordioso,

Tú hiciste del beato Miguel Sopoćko 

un apóstol de tu infinita Misericordia

y ferviente devoto de María, Madre de la Misericordia.

Haz que, para glorificar tu Misericordia y despertar 

la confianza en tu Bondad paternal,  

por su intercesión reciba la gracia de ...................

Te lo ruego Señor, por Cristo Nuestro Señor. Amén. 


Padre Nuestro..., Ave María..., Gloria al Padre...

El texto completo del libro "Jesús, en Ti confío. Amor y Misericordia" (libro electrónico gratuito)
www.faustyna.eu

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